Hoy es a la generación de los abuelos de aquellas personas que nacieron entre los 70 y los 80 la protagonista, aquellas mujeres y hombres que lucharon voluntaria e involuntariamente por muchos de los derechos y libertades que hoy podemos gozar.
No es una generación poderosa, sino luchadora y paciente. Es una generación que ha sufrido las consecuencias de la I Guerra Mundial y que ha vivido la II Guerra Mundial y la Guerra Civíl, la crisis del 29, la del 90 y la actual, han vivido dictaduras, luchas sociales en post del derecho al voto libre, han vivido horarios interminables en fábricas, han sacado adelante a familias de 3, 4, 5 ,6 o más hijos sin lujos y facilidades tan a lo orden del día como el microhondas, o la lavadora.
Esta generación aprendió a coser, cocinar, trabajar en cadena para posteriormente pasar a trabajar con un ordenador, a usar la informática, luego internet, el móvil y las revoluciones tecnológicas, ha tenido que aprender idiomas para entender a veces un simple anuncio en la televisión o poder acceder a un puesto de trabajo mejor remunerado, ha luchado por unas pensiones muchas veces ridículas y por tener unos ahorros para el futuro. Estas personas se han operado sin microcirugía y no tenían accesible el dentista. Estas personas han cuidado a sus hijos, y ahora deben ocuparse de sus nietos porque los padres de hoy viven con uno o dos trabajos solapados y estresantes. Esta generación ha sido una de las mejores… un ejemplo de lucha, de querer vivir.
Por ello, a todos ellos, y a toda esa generación de mujeres y hombres, vivan o no, les quiero reconocer la excelente labor y la paciencia con la que nos han cuidado, educado y acompañado. A todos ellos quiero agradecer los derechos y libertades que han conseguido, como nosotros esperamos poder conseguir para los que nos seguirán.
Gracias a vosotros… los abuelos de los que nacieron entre los 70 y los 80.